Yani Canetti
   
SOY
ESCRIBO
TENGO
RECUERDO
PIENSO
DIGO
DICEN
HAGO
CONFIESO
COMPARTO
ESTOY
       
  Tres juguetes al año
¡Odio los libros!
La otra “yo”
Metidas de pata
Mi casa, mi ciudad
37 veces
Cuentan que era racista
Malas palabras
Canciones inconclusas
Ay, Freud
¡Odio los libros!

Cuando cumplí 4 años, a mi madre se le ocurrió la estupenda idea
de dejarme en una biblioteca mientras ella terminaba sus estudios
universitarios por la noche, después de su jornada laboral.

¡Una biblioteca! Nada menos que la biblioteca más grande de la isla.
A mi madre le quedaba muy cerca, a pasos de la Facultad de Química
donde ella estudiaba.

Al principio me sentí como si me hubieran abandonado en un
orfanato medieval. Aquel lugar era inmenso, no se podía ni hablar bajito
porque enseguida alguien soltaba un shhh amenazador. Y los interminables anaqueles de libros olían a sudor de momia.

Yo me sentaba bien tranquila en una mesa, sin hacer ruido, y sin llorar.
Observaba los libros de reojo. Un viernes me levanté y saqué un libro grueso de un estante. Estaba lleno de códigos secretos, letras pegadas unas con otras, luego separadas, separadas por puntos y por comas y por puntos y comas y por puntos suspensivos. ¡Eran palabras! ¡Oraciones! ¡Párrafos enteros! Cerré el libro de un tirón, asustada por todo lo no podía entender.

“¿Cuándo vendrá mi mamá buscarme?”, pensaba. “¿Se habrá olvidado de mí? ¿Me dejará para siempre en esta endemoniada biblioteca?”

Continuar >

 
      Libros publicados Libros traducidos